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El que más y el que menos esperaba este domingo un partido que sirviera a la escuadra local para borrar fantasmas y despejar dudas. El rival invitaba a eso, un Valderrobles recién ascendido y candidato más que serio para abandonar este año la categoría. Los tres puntos se sumaron pero el encuentro lejos de servir para encontrarnos con un Calatayud dando un paso adelante lo que vimos es un conjunto que no termina de encontrar un patrón de juego y en el que las dudas planean por encima del buen juego.

Y coste que el marcador fue lo de menos ya que con el poco juego desplegado por los locales la goleada pudo y debió de ser lo normal. Tampoco tuvimos suerte, esa suerte que suele escaparse cuando más falta hace.

El conjunto visitante demostró en el césped del San Iñigo todas las carencias que se le presuponían. Un conjunto muy desarmado en defensa, ineficaz en el centro del campo y sin ningún tipo de pegada en la parte ofensiva. Un rival de esos que todos quieren para comenzar a marcar una trayectoria ascendente. Y el Calatayud volvió a dejar pasar la ocasión. Se sumaron los tres puntos pero no es de recibo que ante este oponente los aficionados terminaran pidiendo la hora. Un Valderrobles que no opuso prácticamente resistencia a lo largo de los noventa minutos de juego y que para más inri, desde el minuto 65 jugó con un hombre menos tras la expulsión con roja directa de uno de sus jugadores.

Pero el Calatayud, de momento, no está para mucho, más bien para poco y la realidad es que ante un rival tan inferior no hay que mirar a la grada para encontrar una explicación. No sirve ante Valderrobles ni lesionados, ni ansiedad, ni árbitro ni nada de nada. Todo esto con mucho respeto a un rival que consiguió el éxito al ascender y que seguramente esta en esta categoría de paso.

De salida y al poco de comenzar el partido los visitantes dejaban claras muestras de no estar preparados para esta categoría. Blandos en defensa, sin presencia en el centro del campo y con poca mecha en el apartado ofensivo. Sin continuidad el Calatayud poco a poco sumaba ocasiones de gol: Pau, solo con el portero tirando al “muñeco”, otra más del delantero que se le marcha fuera y en el minuto 35 tuvo que ser un central, Juan, el encargado de anotar el uno a cero al transformar una falta escorada. Gol que ponía en ventaja al cuadro del Jalón y que debería de servir para el comienzo de una goleada, que lo pudo ser pero que no lo fue. En esta primera mitad, otra clara para el Calatayud con Alvaro disparando al palo.

El arranque del segundo tiempo presagiaba lo que todo el mundo esperaba, una goleada bilbilitana sin despeinarse. En el primer minuto Pau solo ante el portero disparaba fuera, Poco después el mismo protagonista pero en esta ocasión estrellando el balón al palo. En el 55 fue Paco el que pudo anotar y dejó escapar la oportunidad, y en el 65 el colegiado que expulsa a un jugador visitante con roja directa. Por si fuera poco, más facilidades.

Pero no importó puesto que el Valderrobres siguió con un hombre menos con el mismo esquema y el Calatayud empeoró considerablemente. ¿Quizás por el poco acierto de los cambios? Pues no se sabe, aunque curiosamente los dos jugadores que a nuestro juicio estaban ofreciendo mejores sensaciones fueron los primeros en abandonar el terreno de juego: un desacertado en los metros finales Pau y un Trincado que cuando tuvo balón ofreció siempre soluciones.

A partir de ese momento nada de nada. El Calatayud porque sigue sin encontrar un patrón de juego y la seguridad necesaria para aplicarlo y el Varderrobles porque no está para muchos menesteres. El caso es que terminamos con un cambio en tiempo de descuento para perder tiempo y protegernos de los balones por arriba, un central, Sellares, en el medio centro y con un Varderrobles totalmente ineficaz que pareció hasta contento por perder en Calatayud por tan solo un gol de diferencia. Uno a cero y poco más.

 

Tiempo para recuperar

Con el parón por las fiestas en honor a la Virgen del Pilar este próximo fin de semana, los entrenadores del cuadro bilbilitano tendrán más tiempo para seguir trabajando y recuperar jugadores. También tendrán tiempo para preparar la próxima salida que será ante un equipo que no ofrecerá, ni mucho menos tantas facilidades como este último. Salida a Utrillas ante un equipo peleón y luchador.

Por el momento toca esperar. Esperar a que en este tiempo de descanso puedan recuperarse alguno de los jugadores lesionados y sobre todo esperar a que el buen trabajo que se realiza en los entrenamientos se pueda ver plasmado en el terreno de juego. Los aficionados esperaremos también para seguir creyendo en un equipo que no tendrá ningún problema para mantener la categoría pero que veremos si le da para luchar por el ascenso, objetivo con el que comenzó la campaña.