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Victoria del conjunto gestionado por Ricardo Ballestín por tres goles a uno ante el conjunto turolense

Ciento ochenta y nueve kilómetros separan la capital del Jalón con Alcañiz, aunque el domingo pasado a la expedición del conjunto turolense le costó muchísimo llegar al campo de San Iñigo, o al menos eso pareció, y es que cuando se quisieron dar cuenta de que estaban disputando un partido de fútbol los turolenses perdían por dos goles a cero.

En esta ocasión el conjunto del Jalón saltó al césped del San Iñigo totalmente enchufado, con las ideas muy claras y con una acumulación de jugadores en el centro del campo que resultó clave para el desarrollo del partido. Por el contrario, los visitantes arrancaron excesivamente relajados, sin tensión competitiva, quizás esperando que los blancos fueran un rival de un nivel inferior. No fue así, ni mucho menos. En los dos primeros minutos de juego el Calatayud ya acumulaba dos claras ocasiones de gol ante un defensa visitante de cristal. Ni los centrales, ni los laterales daban muestra del nivel que se presupone a un equipo que hasta la fecha tan solo había encajado tres goles. Pero esto no terminaba aquí, en quince minutos los bilbilitanos anotaban dos goles y les ponían muy cuesta arriba el encuentro al conjunto visitante, los dos tantos obra de Trincado. Justo premio para el delantero y justicia también para lo que estaban ofreciendo unos y otros.

El Calatayud se imponía de forma clara y contundente en la medular. Carlos Serrano recuperaba un sinfín de balones recorriendo kilómetros a destajo. Saúl, en esta ocasión más liberado veía el fútbol con más claridad y Sabin mientras el físico le aguantó ponía la clase y la pausa necesaria. Además, por la banda derecha, Charly encontraba un filón ante la debilidad defensiva visitante. Sumando todos los apartados nos encontramos quizás con la mejor primera mitad en el San Iñigo del Calatayud en lo que llevamos de temporada. Fueron dos goles pero bien pudieron ser más puesto que a las dos ocasiones antes de anotar los dos tantos hay que sumar otro par de llegadas importantes y un remate de cabeza de Carlos Serrano que se marchó fuera por poco. Una primera mitad en la que el Alcañiz no dio señales de vida.

Al entrenador visitante tampoco le gustó las prestaciones que estaba ofreciendo su equipo y en el descanso realizaba dos cambios con la intención de arreglar la situación, al igual que apostó por dejar una defensa de tres e intentar igualar la superioridad en la medular que había ofrecido el Calatayud en la primera mitad.

Por su parte, Ballestín, quiso asegurar su retaguardia dando unos pasos hacia atrás y dejando en punta a Pablo Sebastián con la intención de aprovechar su velocidad para marcar el tercero y cerrar el partido. Quizás por la situación del partido, quizás por el miedo a perder la ventaja o quizás por el cansancio lo cierto es que en esta segunda parte el Calatayud se situó en ocasiones demasiado atrás para el disgusto de algunos aficionados e incluso del técnico local, aunque también es cierto que prácticamente no pasaba nada, lo cual beneficiaba de forma clara al conjunto local por delante en el marcador.

Ballestín comenzó también a mover el banquillo para refrescar a algunos jugadores que habían trabajado mucho como el caso de Sabin, Trincado o Carlos Serrano. Y también le salió bien la jugada al entrenador darocense ya que en el minuto 77, Pau, firmaba el tres a cero con el que prácticamente finiquitaba el partido.

A partir de ese momento poco más que contar. El Alcañiz lo intentó sin muchas ideas y con un par de buenas intervenciones de Felipe y en el ochenta aprovechaban una serie de rechaces para conseguir el tanto del honor.

Al final victoria del Calatayud por tres goles a uno ante un Alcañiz que no ofreció lo que se le presuponía posiblemente porque se encontraron con un rival mucho más entonado que en otros partidos.

En el apartado individual mencionar el buen encuentro en general de todos sus componentes, desde el portero hasta el último cambio. Segura la portería; bien los laterales; contundentes los centrales; Carlos Serrano hasta que le aguantaron las fuerzas con un trabajo inmenso y bien secundado por sus compañeros de posición y con Trincado como estilete firmando dos de los tres goles de su equipo.

De cara a la próxima jornada el conjunto bilbilitano visitará el campo del Andorra, conjunto clasificado en séptima posición con dos puntos más que el conjunto del Jalón.