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La tensión, la ansiedad y las individualidades privaron al equipo de trabajar en conjunto

En jornada adelantada al fin de semana, el jueves jugaban en el polideportivo municipal de Calatayud los dos últimos clasificados de este grupo de Segunda B: Peña La Unión y Sala Quinto. Dos equipos que necesitaban los tres puntos para mantener la distancia respecto a los puestos de salvación y dos conjuntos que tendrán muchos, pero que muchos problemas para salvar esta temporada la categoría. Los zaragozanos finalmente sumaban los tres puntos con un juego más grupal que el de La Unión, equipo que acabó deslavazado por su falta de trabajo en grupo, por su falta de juego en equipo con algunos jugadores intentando hacer “la guerra por su cuenta”.

En un encuentro con muchos errores, no seré yo quien cargue contra nadie aunque motivos pueda haber. No señor. Quien busque “sangre” en este artículo tranquilamente puede dejar de leer puesto que no la encontrará.

Desde que el equipo ascendió a Segunda División “B” hemos alabado la importancia que tiene el contar con un conjunto en esta categoría formado prácticamente en su totalidad por jugadores de casa. Los aficionados también lo entendieron y acuden fielmente a la cita semanal al polideportivo. Sabemos de las dificultades de jugar contra rivales tan poderosos y somos conscientes de nuestras limitaciones. Lo único que nos gustaría es que el equipo camine con decoro en esta categoría y como decía un buen aficionado a este deporte, “que tanto en la victoria como en la derrota tengamos dignidad”.

El jueves se produjeron muchos errores, algunos de bulto, de mucho bulto, pero entendemos que posiblemente fueran cometidos por la ansiedad de estar abajo en la clasificación y por lo mucho que había en juego. Y todos nos podemos confundir, incluido el entrenador, Alfonso Cabello, que posiblemente en alguna de sus decisiones tampoco estuviera muy afortunado señalando a algún jugador. Dudar de Alfonso Cabello, es dudar del técnico que ha conseguido lo que pocos podíamos pensar, de la piedra angular de este proyecto. Sin él, sin su trabajo, sin sus conocimientos no estaríamos donde estamos. Como tampoco dudaremos de todos y cada uno de los miembros de la plantilla, a pesar de los pesares. Tan solo les pediremos una cosa, dignidad para terminar la temporada. Unos estarán disgustados porque pensarán que merecen más minutos, otros porque las cosas no salen y uno termina por bloquearse, otros incluso comenzarán a dudar del entrenador que les ha llevado hasta donde están. A pesar de todo, a pesar de decisiones que puedan ser erróneas por parte del entrenador, (que siempre, siempre se realizan con la intención de mejorar), solo les puedo pedir esa dignidad necesaria para seguir en la categoría y que cumplan con su compromiso, ese compromiso que les llevó a fichar por La Unión en esta temporada. Puedo entender que Iván terminara hundido y señalado, molesto y enfadado, puedo entender el normal calentón por lo sucedido y creo y deseo que se levante, que siga trabajando y que termine este temporada tal y se comprometió, y que junto con él, se mantengan el resto de jugadores, con más o menos minutos, pero que sigan defendiendo estos colores y que lo hagan como saben, con decoro.

Como aficionado, yo y muchos, seguiremos disfrutando de la categoría, de esa posibilidad que nos han dado de ver partidos de verdadero nivel y lo que particularmente me gustaría ver tanto en casa como fuera es un equipo que trabajara en grupo y sobre todo que también disfrutara de esta posibilidad que tienen de estar en la división de bronce del fútbol sala español.

Recuerdo con una conversación con ese buen aficionado al terminar la temporada pasada. Dentro del éxtasis que supuso mantener la categoría, recuerdo perfectamente sus palabras. “Tú sabes que lo verdaderamente difícil no es mantenerse el primer año sino el segundo”. Tan cierto como real.

Perdimos por cinco goles a siete y no quiero comentar nada del partido, vimos caras enfadadas, malos gestos, malas decisiones y mucha tristeza. Yo no quiero volver a verlas, me gustaría que jugadores y aficionados disfruten de la categoría y ese debe de ser el reto de este grupo, disfrutar de la categoría. Luego, ya veremos a donde podemos llegar. Suerte equipo.